Las páginas de este libro nos muestran cómo Hannah Jane Parkinson rescata los milagros cotidianos que suelen pasar desapercibidos, destacando la belleza y significado de las cosas simples. Es un tratado frente a la melancolía, una invitación a valorar lo que realmente importa en nuestra vida diaria.
Como menciona Marta D. Riezu: «El asombro maravillado de Hannah Jane Parkinson es otra forma de gratitud», mientras que Jesús Terrés añade: «Esas pequeñas cosas son en realidad las más grandes».
